DECIMOS JUNTOS...

sábado, 31 de julio de 2010



San Ignacio pedia conocer al Señor interiomente para más amarle y servirle.
En ese mismo espíritu nos unimos a esta hora en oración y decimos juntos:

Toma, Señor, y recibe
toda mi libertad, mi memoria,
mi entendimiento
y toda mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer.

Tú me lo diste,
a ti, Señor, lo torno.
Todo es tuyo.
Dispón de todo según tu voluntad.
Dame tu amor y tu gracia,
que ésta me basta.



INVITACIÓN 31 DE JULIO

sábado, 17 de julio de 2010

¿Quién eres tú Ignacio? (6)

martes, 13 de julio de 2010

¿Quién eres tú Ignacio? (5)

DISCRETA CARIDAD


Ignacio quiere subrayar con esta expresión la unidad indisociable entre amor (caridad) y discemimiento (discreta).

El amor es la fuente que se nutre de la Trinidad y vuelve a ella. En nosotros, este amor es el sentido de lo ilimitado que hace que ninguno de nuestros deseos quede saciado y que deja « nuestro corazón sin descanso hasta que no descanse en Dios » (san Agustin). Para el apóstol, este amor es la convicción de no tener todavia nada y querer siempre hacer más. En fin, este amor es el sentido espiritual que nos hace capaces de « reconocer a Dios en todas las cosas ».

¿Quién eres tú Ignacio? (4)

¿Quién eres tú Ignacio? (3)

AYUDAR A LAS ALMAS


Sin embargo, para actuar hay que elegir, y por esta razón, Ignacio buscará siempre lo que Dios quiere « aquí y ahora». Descubre que « Dios da la alegría » y por eso, opta por la pobreza porque Jesús había vivido de esta manera. Deseaba « ayudar a las almas », y así, de sus experiencias espirituales y de su práctica de transmitirlas a los otros, nacen los Ejercicios Espirituales.

Tras peregrinar a Tierra Santa, - donde no pudo establecerse como lo planeaba -, decide estudiar para poder « ayudar mejor a las almas ». A los treinta y tres años, se convierte en estudiante en Barcelona, Alcalá y Salamanca. Incomodado por la inquisición española, viaja a París, en febrero de 1528, para continuar sus estudios en el colegio de Santa Bárbara (montaña Santa Genoveva).
En París, se le juntaron otros estudiantes. Sus primeros compañeros fueron Pedro Fabro, saboyano, y Francisco Javier, navarro. En la mañana del 15 de agosto de 1534 en la capilla de los mártires en Montmartre, los siete primeros compañeros se comprometieron por voto, a servir a la Iglesia en el gozo y la alegría « para la gloria de Dios y la salvación de las almas ».

¿Quién eres tú Ignacio? (2)

SEGUIR A JESUCRISTO


En 1491, en la época del Renacimiento y de los Reyes Católicos, nace Iñigo, el menor de los trece hijos de los Señores de Loyola, en el País Vasco español. Hacia el final de su vida, Ignacio dirá de sí mismo : « Hasta los 26 años de edad fuí un hombre dado a las vanidades del mundo ».
Su vida cambiará radicalmente en 1521 en la ciudadela de Pamplona. Allí, una bala de cañón francés le quebró la pierna. Durante su convalecencia, lee la Vida de Cristo y la Vida de Santos. Impresionado por la persona de Cristo, sueña con realizar grandes cosas para servirlo como lo habían hecho los santos.

Queriendo seguir a Jesús, con el propósito de conocerlo y amarlo más, decide viajar a Tierra Santa y quedarse a vivir allí. En su camino hacia del puerto de Barcelona se detuvo tres días en la Abadía Benedictina de Montserrat, no lejos de esta ciudad. Viendo que no podría embarcarse inmediatamente, decidió establecerse un año en Manresa, una pequeña ciudad cercana. Allí, en Manresa, lleva una vida de penitencia y de contemplación, en la que Dios - decia Ignacio - « lo instruía como un maestro de escuela ». Asi, a partir de esa experiencia, Ignacio será conducido a lo largo de su vida a « ver a Dios en todas las cosas » y a convertirse en un « contemplativo en la acción ».

UNA PELI QUE DESPIERTA PREGUNTAS

martes, 6 de julio de 2010



Pablo, sacerdote, sabía que iba a morir joven y deseaba hacerlo
en la montaña. Entregó su vida a Dios… y Dios aceptó la oferta.
Ahora dicen que está vivo.

Pablo era conocido y querido por un número incalculable de personas,
que han dejado constancia de ello después de su muerte.

muestra la huella profunda que puede dejar
un buen sacerdote, en las personas con las que se cruza.
Y provoca en el espectador un pregunta comprometedora:

¿también yo podría vivir así?

Su estreno en España causó revuelo...
Ojalá podamos verla pronto.. Aquí los primeros 5 min. de documental.